Y el dolmen descansa, altivo, hasta el próximo año

Los dos últimos días de excavación han sido frenéticos, siempre lo son. En primer lugar porque rara es la campaña que, en tal tesitura, no se complica el tiempo y debemos sufrir los rigores atmosféricos. En segundo porque debemos concluir muchas cosas y tomar numerosos datos de registro para el cierre de la excavación, lo que nos obliga a hacer jornadas interminables que casi siempre acaban cuando la noche se nos ha echado ya encima.

Este año no ha sido diferente…¡faltaría más! y hemos sufrido las inclemencias atmosféricas y las premuras de tiempo.

Sin embargo el monumento ha quedado perfectamente protegido a la vez que acondicionado para que desempeñe la función social de divulgar la cultura y ser símbolo de identidad de un pueblo, Reinoso, orgulloso de su pasado prehistórico.

Para ello, los niveles arqueológicos que todavia permanecen intactos en el monumento han sido protegidos de forma eficaz mediante la construcción de un entarimado de madera aéreo (como se aprecia en algunas de las imágenes) que impide cualquier contacto perjudicial con los mismos y la posibilidad de desplazamientos o destrucciones ocasionales. Toda la estructura de madera se ha cubierto con plásticos y sobre ellos hemos dispuesto una gruesa capa de arlita. Es éste un material ligero fácil de retirar y muy adecuado para cubrir estas estructuras dada la dificultad de caminar por él. Como hemos protegido de esta manera descrita toda la cámara funeraria y el pasillo de acceso, la arlita aparece señalando lo que en origen fue la estructura funeraria principal y el visitante puede hacerse una idea visual y rápida de lo que fue el monumento en origen. Creemos que de esta manera cumplimos la doble función de proteger el monumento en su plenitud hasta el próximo año y le otorgamos esa visión divulgadora que tanto cuidamos en todos nuestros proyectos.

Previamente llevamos a cabo una tarea exhaustiva y hasta un poco pesada de registro y topografia general de materiales y estructuras y de consolidadción de perfiles y bloques de arenisca que señalizan simbólicamente la entrada al primitivo recinto megalítico.

En definitiva, tras recoger hasta altas horas de la tarde todo el material, el monumento ha quedado preservado y con un aspecto inmejorable para disfrute de los visitantes. Como se aprecia en la foto de conjunto, no hemos querido dejar el monumento sin señalar en un cartel que se encuentra en proceso de investigación e indicamos la forma de acceder al mismo.

Nosotros estamos satisfechos de nuestro trabajo y del resultado, ahora, el monumento descansa altivo hasta al próximo año para honra de los habitantes de Reinoso que tanto se identifican con el dolmen y con nuestro equipo de investigación.

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