Las dimensiones de la cámara funeraria del dolmen El Pendón (Reinoso, Burgos) son más amplias de lo que se creía

Tras 45 días de trabajo, el equipo de investigadores dirigidos por el catedrático de la Universidad de Valladolid (UVa) Manuel Rojo Guerra ha concluido la campaña de excavación 2020 en el dolmen El Pendón, ubicado en el entorno de Reinoso (Burgos). Además de cumplir los objetivos previstos para este año, el equipo ha descubierto distintas evidencias arqueológicas que plantean nuevos enigmas y preguntas de investigación que tendrán que resolverse en futuras intervenciones.

Manuel Rojo Guerra avanza algunas de estas incógnitas, que de confirmarse pueden amentar la ya notable importancia del monumento. “El área de osario parece extenderse más allá del espacio que, en un principio, se le suponía. De este modo, la cámara funeraria podría tener, en origen, unas dimensiones bastante más amplias que en la actualidad, por lo que podríamos encontrarnos ante una de las cámaras funerarias megalíticas más grandes de la provincia de Burgos”, asegura.

Por otro lado, han recuperado los restos de, al menos, un recipiente cerámico completo que habría sido depositado en uno de los lados de la entrada a la cámara funeraria, en un momento previo al bloqueo de la misma. “Es una evidencia directa de la implementación de prácticas de comensalidad que formarían parte del complejo proceso de transformación y clausura del dolmen”, detalla.

Del mismo modo, el equipo ha documentado nuevas evidencias relacionadas con el proceso de desmantelamiento y reconfiguración de la estructura megalítica, protagonizado por la disposición de varios bloques de una piedra arenisca muy poco consistente a lo largo de buena parte del trazado del corredor. Podría tratarse de la evidencia de una nueva configuración del espacio interior del monumento, en un momento posterior al de su construcción.

Asimismo, han obtenido nuevos datos acerca del perímetro exterior del túmulo que permitirían llegar a saber con bastante exactitud, en el futuro, cuáles fueron sus dimensiones originales.

Otra de las sorpresas de esta campaña ha sido la recuperación de materiales y estructuras arqueológicas -como una moneda del s. XVI o un recrecimiento de la estructura tumular que podría haber tenido lugar entre finales del s. XIX e inicios del s. XX- que remiten a momentos de ocupación del lugar que, hasta ahora, no se habían documentado, “lo que enriquecería la ya rica biografía de este excepcional monumento megalítico”, afirma el responsable de la excavación.

Objetivos cumplidos

Al comienzo de la campaña, el pasado 1 de julio, el equipo se marcó una serie de objetivos específicos que, tras 45 días de intenso trabajo, se han cumplido de manera “más que satisfactoria”.

Rojo Guerra explica que se ha completado la documentación de la que, consideran, es la última planta del primer nivel de osario. Además, se han registrando detalladamente todas las evidencias de posibles manipulaciones esqueléticas y otras prácticas rito-funerarias, así como las pautas de acceso al sepulcro por sexo y edad.

También han podido contextualizar con mayor precisión el nivel fundacional y de preparación del horizonte sepulcral, así como la cronología de la fase de construcción del dolmen. “Se ha documentado detalladamente la composición interna de la estructura tumular y se han obtenido nuevas evidencias arqueológicas que corroboran el evento de desmantelamiento de gran parte de su estructura en época prehistórica”, concluye.

Una apuesta por la divulgación

Paralelamente, el equipo ha apostado por la puesta en valor, la promoción y la divulgación del dolmen de El Pendón, con el objeto de transmitir el significado y la relevancia histórica y patrimonial de este monumento, que se ha consolidado como seña identitaria del municipio de Reinoso.

De esta forma, se ha puesto en marcha un diario online de las excavaciones, con multitud de imágenes e información detallada de todos los trabajos, que ha podido seguirse en las redes sociales y en la plataforma de divulgación científica DiCYT, con el hashtag #DiarioDelDolmen, en una apuesta por la innovación digital en la difusión del patrimonio.

Además, se organizó una visita institucional el pasado 7 de agosto con el Director General de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León, Gumersindo Bueno, junto con otras autoridades. Ese mismo día, se celebró un concierto al aire libre en los alrededores del dolmen a cargo del dúo de música étnica DJARA DJARA, cumpliendo con todas las medidas de seguridad y distanciamiento social. Un momento mágico al anochecer al que acudieron numerosos habitantes de Reinoso y visitantes.

Finalmente, en la segunda planta de la torre de la iglesia de San Andrés se ha instalado una maqueta de este dolmen de 25 metros de diámetro y cerca de tres de altura en el que se ya han localizado cerca de 12.000 restos humanos. Para que vecinos y visitantes puedan vislumbrar cómo pudo ser el dolmen en su origen y compararlo con su estado actual, la maqueta ambienta y reconstruye el monumento original y también su situación en el presente.

Hasta el momento, los investigadores han podido constatar dos momentos de utilización del dolmen: un primero de cronología neolítica, que se corresponde con la fase de construcción del mismo, en el que se utilizó como sepulcro; y un segundo ya a inicios del periodo calcolítico, en el que se ha documentado un complejo proceso de remodelación y clausura que tuvo como resultado la completa transformación del monumento, que pasó a convertirse en lugar ceremonial.

Un sol de justicia y preparativos para la consolidación de las losas de arenisca que señalan la entrada del corredor

Esperando la “cacareada” bajada de temperatura, llevamos dos días con un sol de justicia. En una zona elevada, sin protección, y sin viento (hasta los aerogeneradores han cesado su producción), el sol se hace asfixiante y quema hasta el espíritu aguerrido, y un poco alocado, de nuestro equipo ante las inclemencias atmosféricas.

Al margen de comenzar a pergeñar el cierre de la campaña y plantear la estrategia para dejar el monumento listo hasta la próxima campaña, hemos seguido muestreando mandíbulas para futuros análisis genéticos. En concreto, hemos extraído, no sin dificultad, el segundo premolar y el primer molar de un individuo infantil de unos 10 años, al que le asomaba el segundo premolar retirar el diente respectivo. Es ésta una tarea difícil en muchas ocasiones por los problemas que plantean algunas raíces divergentes para su extracción.

Yago y Piyi han estado dos días realizando un trabajo finísimo, de restaurador propiamente dicho. Con instrumentos de dentista, han limpiado brizna a brizna todo resto de tierra sobre las lajas de arenisca que señalan la primitiva entrada al corredor del monumento. Una vez completada esta tarea, hemos rociado los bloques con acetona, como nos han aconsejado profesionales, con el fin de abrir los poros de la piedra para que penetre un producto consolidante que aplicará la empresa AIBUR, especialista en este tipo de trabajos. Trabajo fundamental para evitar el deterioro galopante que las raíces han provocado en la deleznable arenisca y que los cambios atmosféricos acrecientan día a día.

Rectificar es de sabios

Un refrán castellano reza que rectificar es de sabios. Nosotros no somos sabios, evidentemente, pero sí rectificamos. En la última entrada al blog publicamos que la moneda que hallamos junto al túmulo de El Pendón eran dos maravedís de Felipe III. Gracias a la ayuda de nuestro colega Alberto Martín Esquivel, tenemos que decir que definitivamente la moneda es una Blanca de cobre de Felipe II (1556-1598) de la ceca de Burgos. A/ Anagrama de Felipe II; R/ B sobre punto y menguante sobre punto a los lados del castillo, (Cal.792). Esta es la catalogación de la moneda y en una de las imágenes se puede observar un paralelo de moneda similar.

 El hallazgo que nos ocupa últimamente en el dolmen es el recipiente cerámico completo que estaba cubierto con una piedra arenisca al lado de la pira funeraria. Lo cierto es que se encuentra excesivamente fragmentado por el aplastamiento que ha sufrido tanto por el cierre de arenisca como por la presión del resto de sedimento pétreo. Pero se nos antoja un hallazgo excepcional y por ello estamos teniendo todavía más cuidado de lo habitual para poder extraerlo lo más completo posible. No obstante hemos retirado sendos fragmentos del borde, panza y fondo para llevar a cabo un completo análisis de contenidos pues estamos convencidos de que contuvo algún líquido que formó parte del banquete ritual que se realizó en torno a la pira funeraria, al cierre del monumento y al cambio de funcionalidad de la tumba. Se trata, por una primera y sumaria apreciación, de una cerámica de no muy buena calidad y cocción deficiente en atmósfera reductora  lo que causará problemas a la hora de su restauración que, confiemos,  realice algún restaurador/a de la administración.

Por otra parte, encaramos nuestra última semana intentando resolver algunos de los últimos enigmas que nos han surgido en el proceso de excavación. Por ejemplo, la presencia en el sector oriental de la entrada al pasillo original de lo que creemos es parte del túmulo o, al menos, la coraza exterior del mismo intacta. Se puede observar este detalle en algunas de las fotografías adjuntas.

Orientación del monumento megalítico

Ayer recibimos la visita de Fernando Galilea y Arantza García emocionados por las noticias que estaban recibiendo sobre nuestros trabajos en El Pendón. Fernando Galilea ha trabajado sobre determinados aspectos del megalitismo vasco y ahora está fascinado con las orientaciones astronómicas de los monumentos megalíticos hasta tal punto que recorre nuestro país y buena parte de Europa visitando y midiendo las orientaciones de una buena cantidad de dólmenes. Aprovechamos la ocasión para medir la orientación del corredor en nuestro monumento y el resultado fue 130º exactos, lo que coincide, también exactamente, con el solsticio de invierno. Dicha orientación es similar a las de otros monumentos megalíticos sobre los que realicé mi Tesis Doctoral en la Lora burgalesa como las Arnillas en Moradillo de Sedano (127º), La Cabaña en Sargentes de la Lora (119º) o la Cotorrita en Porquera de Butrón (112º). La realidad es que la mayoría de los monumentos peninsulares tienen esta orientación sureste coincidiendo con el solsticio de verano la graduación más próxima a los 90º y con el de invierno si se acerca a los 130º. Este hecho obedece, para muchos investigadores a una voluntad manifiesta de los constructores de cada tumba a orientar el corredor del monumento, por tanto la entrada al mismo, hacía la salida del sol en la época de construcción del mismo, ya sea verano o invierno. Sin embargo, en otras ocasiones y según otros investigadores, los monumentos se alejan de este tipo de orientaciones y sus ejes apuntan hacia determinados elementos señeros del paisaje. En este caso, resulta paradigmática la coincidencia del eje de la Cueva de Menga con la  Peña de los Enamorados en el conjunto dolménico de Antequera.

En nuestro caso resulta también curioso cómo la propia orientación del corredor a 130º coincide no solo con el solsticio de invierno, sino también exactamente con la posición de la cima del monte San Lorenzo (2.271 metros), la altura más elevada de la Sierra de la Demanda que obra de pintoresco escenario del territorio que se divisa desde el monumento. Cuál fuese la intención de los constructores de nuestro megalito no podemos asegurarlo, aunque la coincidencia podría haber sido buscada.

En otro orden de cosas desde la última entrada a nuestro blog hemos realizado otra planta fotogramétrica de toda la superficie excavada y una topografía completa del estado de la cámara y corredor. Seguimos limpiando todo el conjunto de cráneos que apareció tras el bloque de piedra extraído de la cámara. Hemos identificado también definitivamente la moneda hallada en la limpieza del túmulo que corresponde a un maravedí de Felipe III que reinó en España desde 1598 a 1616, correspondiente a la ceca de Burgos. Varios hallazgos arqueológicos muy interesantes como cuentas de collar de huesos y piedras semipreciosas (variscitas o crisotilos) y un magnífico microlito geométrico en forma de trapecio con las truncaduras cóncavas.

Intensa semana y expectativas interesantes

La retirada del enorme bloque que aún quedaba en la cámara dejó al descubierto, como esperábamos, un testigo fiel de toda la extensa biografía por la que ha pasado el monumento desde que comenzó su utilización. Los delicados trabajos de Sarita y de Sonia han puesto al descubierto toda la estratigrafía que ocultaba identificándose perfectamente los 3 niveles de restos humanos que se corresponden con otras tantas fases de uso de la tumba hasta su clausura definitiva y espectacular.  Cada una de las diferentes fases parece  concluirse con el sellado intencionado de cada nivel por medio de piedras de mediano tamaño y en el último nivel de deposición con un sellado por medio de areniscas rojas muy deleznables que parecen distribuirse no sólo por la cámara sino también, por buena parte del corredor. En una de las imágenes adjuntas se puede observar la pulcritud del proceso de excavación y la identificación de uno de los conjuntos de cráneos que, celosamente, guardaba el bloque retirado.

La excavación en el resto de la cámara ha proseguido su ritmo con algunas sorpresas como han sido la identificación de algunas conexiones anatómicas de brazos y pies en el sector oriental de la misma. Es curioso comprobar cómo estas conexiones son prácticamente las únicas observadas en el interior del recinto funerario principal y coinciden con el primer horizonte de deposición siendo, por tanto, una evidencia indirecta del proceso de reducción de cadáveres observado en los siguientes horizontes funerarios. Por otra parte, los hallazgos arqueológicos en este nivel original se circunscriben a cuentas de collar de hueso o diminutas arandelas de pizarra como se aprecia en una de las fotos. Piezas, en todo caso, habituales en los contextos megalíticos más antiguos.

Dos frentes más tenemos abiertos en el trabajo arqueológico del monumento; la excavación completa del primitivo pasillo que está deparando sorpresas interesantes como son la identificación del relleno de las huellas del original trazado de los ortostatos del pasillo con piedras de pequeño tamaño y la ampliación del sector excavado al este del propio pasillo para registrar completamente la afección  de furtivos y dotar de mayor monumentalidad a la visita del dolmen.

El resto de la actividad ha sido la documentación fotogramétrica de todo lo excavado y diferentes plantas de cámara y pasillo y el excelente trabajo de Piyi con la vasija cerámica completa que hemos localizado en la confluencia cámara/corredor junto a la pira funeraria y que no dudamos estaría en relación con el banquete ritual que se debió celebrar con ocasión dela clausura de la tumba. Los análisis de contenidos y de residuos de todo el contenido y sedimento del entorno se nos antojan muy interesantes y reveladores de los secretos que el hallazgo encierra.

El Director General de Patrimonio visita el dolmen ‘El Pendón’

El Director General de Patrimonio de la Consejería de Cultura y Turismo, Gumersindo Bueno, junto con el Jefe del Servicio de Planificación y Estudios, Jesús María del Val Recio, han visitado hoy las distintas intervenciones patrimoniales llevadas a cabo en el municipio burgalés de Reinoso, en la comarca de La Bureba: la restauración de la antigua torre de la iglesia, rehabilitada como edificio de usos múltiples, y las excavaciones arqueológicas en el dolmen ‘El Pendón’, situado en las inmediaciones de la localidad. 

La Jornada se ha iniciado en el nuevo edificio de usos múltiples con unas palabras de bienvenida a cargo del alcalde de Reinoso, Roberto Zuñeda, quien ha estado acompañado por el Jefe del Servicio de Asesoramiento Jurídico y Urbanístico a Municipios y Arquitectura (SAJUMA) de la Diputación de Burgos, Juan Antonio Vicente y por la Secretaria de la localidad, Isabel Gómez Díaz. Posteriormente, el arquitecto responsable de las obras, Óscar Adrián Dosío, ha realizado una visita guiada al complejo explicando las intervenciones acometidas.

La torre de la iglesia de San Andrés es el único resto de este templo que permanece en pie de la construcción primitiva, demolida a finales del siglo XX por razones de seguridad. Para ponerla en valor y dotarle de utilidad en beneficio de todos los vecinos, el Consistorio ha promovido su restauración y su rehabilitación como edificio de usos múltiples en el que ya se han organizado diversos eventos religiosos, culturales y de ocio.

Divulgación y puesta en valor de ‘El Pendón’

En la segunda planta de la torre se ha reservado un espacio para la puesta en valor y la divulgación de la “joya” arqueológica identificativa del municipio, ‘El Pendón’. Allí se ha ubicado una maqueta de este dolmen de 25 metros de diámetro y cerca de tres de altura en el que se ya han localizado cerca de 12.000 restos humanos.

Para que vecinos y visitantes puedan vislumbrar cómo pudo ser el dolmen en su origen y compararlo con su estado actual, la maqueta ambienta y reconstruye el monumento original y también su situación en el presente. Junto a ella, se presentará la información arqueológica que están deparando las excavaciones en curso.

Durante la visita, el catedrático de Prehistoria y director del Instituto Arcadia de Promoción Cultural de la Universidad de Valladolid (UVa), Manuel Rojo Guerra, responsable de las excavaciones en el dolmen, ha presentado la maqueta y explicado los últimos hallazgos realizados por su equipo, que actualmente se encuentra inmerso en una nueva campaña de excavación en el monumento megalítico.

Hasta el momento, los investigadores han podido constatar dos momentos de utilización del dolmen: un primero de cronología neolítica, que se corresponde con la fase de construcción del mismo, en el que se utilizó como sepulcro; y un segundo ya a inicios del periodo calcolítico, en el que se ha documentado un complejo proceso de remodelación y clausura que tuvo como resultado la completa transformación del monumento, que pasó a convertirse en lugar ceremonial.

La visita finalizará por la tarde con un concierto al aire libre en los alrededores del dolmen, a partir de las 20.30 horas, a cargo del dúo de música étnica DJARA DJARA, cumpliendo con todas las medidas de seguridad y distanciamiento social.

Vida y muerte de una tumba milenaria

Manuel Rojo Guerra, Profesor de Prehistoria, Universidad de Valladolid. Este artículo fue publicado originariamente en ‘The Conversation’

Reinoso es un pequeño pueblo en la comarca burgalesa de La Bureba que se siente orgulloso de su pasado milenario, representado por un sepulcro colectivo conocido por el topónimo en el que se ubica: El Pendón. El equipo que dirijo lleva seis años desentrañando los secretos que encierra entre sus piedras este monumento megalítico construido hace unos 5 500 años.

La vida del monumento ha sido muy azarosa desde su construcción hasta que los arqueólogos nos pusimos manos a la obra. Nuestro objetivo es conocer quiénes lo construyeron, cómo y cuándo se enterraron, el porqué de su aspecto y estado actual y el sinfín de vicisitudes por las que la tumba hubo de pasar hasta detentar el aspecto actual.

El aspecto actual del monumento nada tiene que ver con el que tuvo en su origen. Dicha transfiguración no se ha debido a la casualidad, a la acción del tiempo ni al lógico deterioro de una estructura arquitectónica. No. Todo forma parte de un proceso deliberado, un diseño perfectamente planificado y ejecutado con precisión. Gracias a él, una tumba ha dejado de cumplir su función primaria para detentar definitivamente, a lo largo de milenios y hasta ahora, la función de referente monumental en un paisaje completamente humanizado.

Sus constructores diseñaron un tipo de tumba muy extendida en la península Ibérica que se conoce como sepulcro de corredor. Está compuesto por una estructura megalítica (de grandes piedras) o recinto propiamente funerario, que se compone de un pasillo de acceso (en este caso de unos siete metros), y una cámara ortostática (de grandes piedras enhiestas). Alrededor de esta cámara hay un amontonamiento de piedras que la arropan completamente, y que se conoce como túmulo.

Sin embargo, lo que hoy nos encontramos al excavar es parte de la cámara funeraria principal (seis enormes bloques de caliza) sin pasillo ortostático y un pequeño túmulo de escasos dos metros de radio.

Evolución del dolmen. Author provided

¿Qué ha pasado? ¿Se ha destruido recientemente parte del primitivo diseño de la tumba?

No. El monumento ha tenido dos fases de uso y una de clausura definitiva, que ha supuesto un cambio drástico en su aspecto. Las fases de uso han consistido:

En primer lugar, en una deposición de cadáveres siguiendo la norma habitual en este tipo de monumentos. Estas deposiciones sucesivas, con el tiempo, se convierten en un osario colectivo sin apenas conexiones anatómicas.

Posteriormente hemos documentado un proceso de reducción de cadáveres. Durante este se seleccionaron partes de los mismos (especialmente cráneos y caderas) y se colocaron junto a la base de los ortostatos, en el interior de la cámara. El resto del espacio se dejó para nuevas deposiciones.

Equipo de investigadores trabajando en el megalito. Author provided

Por fin, a finales del IV milenio a. n .e, el monumento se clausura de forma drástica. Esto cambió completamente su fisonomía mediante un complejo ritual que incluyó:

  • Desmantelamiento completo del pasillo, cuyas lajas se depositan sobre el último nivel de enterramientos en la cámara.
  • Señalización de la entrada al eliminado pasillo con unas lajas de arenisca muy rojiza y formación de una especie de avenida donde se arrojan huesos largos extraídos de la cámara.
  • Desmantelamiento parcial (un 75 % aproximadamente) del túmulo que rodeaba todo el monumento para arropar únicamente la cámara funeraria principal, que es el único elemento arquitectónico que permanece casi íntegro.
  • Toda esta intervención en el monumento es coetánea a la formación de una pira de huesos en la conjunción de la cámara con el pasillo. Una pira rectangular formada por huesos humanos, sobre todo infantiles.

A partir de este momento la tumba ya no es una tumba, aunque el lugar siga manteniendo su halo místico. De hecho, toda la superficie desmantelada del túmulo debió pavimentarse con piedras de pequeño tamaño según hemos documentado en un pequeño sector excavado. Por eso creemos que el lugar siguió detentando un alto valor simbólico, y fue un referente territorial y un lugar de agregación poblacional donde se desarrollaron rituales durante generaciones.

Nuestro equipo, trabajando en el yacimiento. Author provided

Actualmente el proceso de investigación en el monumento se centra en concluir los trabajos de campo para corroborar lo expuesto, exhumar todos los restos humanos que aún quedan depositados en la cámara y los que han llegado a formar parte de la avenida en la que se transformó el pasillo.

Hasta ahora sabemos que los individuos depositados en el dolmen de El Pendón tenían abundantes patologías degenerativas articulares, graves enfermedades bucodentales producidas por el uso de la boca como tercera mano, traumatismos accidentales y violentos (flechas clavadas en huesos) y enfermedades del conducto auditivo que llegaron a necesitar de posibles intervenciones quirúrgicas que serían las primeras de este tipo documentadas en la prehistoria peninsular.

En busca de nuevos datos sobre las prácticas funerarias que se practicaron en el dolmen de ‘El Pendón’

El equipo científico dirigido por Manuel Rojo Guerra, catedrático de Prehistoria y responsable del Instituto de Promoción Cultural Arcadia de la Universidad de Valladolid (UVa), iniciará mañana miércoles, 15 de julio, una nueva campaña de exploración arqueológica en el dolmen de ‘El Pendón’, ubicado en la localidad burgalesa de Reinoso. Los trabajos se extenderán hasta el próximo 30 de agosto, con la colaboración y financiación del Ayuntamiento de Reinoso, la  Diputación de Burgos y la Junta de Castilla y León.

El dolmen ‘El Pendón’ es uno de los escasos monumentos megalíticos documentados en la comarca de la Bureba y el único que ha sido objeto, hasta el momento, de una excavación arqueológica. Las distintas campañas de excavación llevadas a cabo desde 2016 por el equipo de la UVa han proporcionado importantes hallazgos, no sólo de carácter material y estructural, sino también en relación al tipo de prácticas rituales funerarias que las poblaciones llevaron a cabo en estos lugares.

Toda esta información ha permitido reconstruir parcialmente la compleja biografía de este dolmen que originalmente debía tener unos 25 metros de diámetro y cerca de tres de altura. Su devenir temporal engloba dos momentos principales de utilización: un primero de cronología neolítica, que se corresponde con la fase de construcción y primeros usos funerarios del sepulcro; y un segundo ya a inicios del periodo calcolítico, en el que se ha documentado un complejo proceso de remodelación y clausura que tuvo como resultado la completa transformación del monumento, tanto en su faceta arquitectónica como su funcionalidad y significación socio-cultural.

Una importante dimensión funeraria

El equipo ha podido documentar diferentes prácticas rito-funerarias que allí se llevaron a cabo. Por ejemplo, se han identificado distintos eventos de sellados pétreos, el desmantelamiento de parte de la estructura interna, diversas manipulaciones y actos de selección esquelética, posibles prácticas de amortización de recipientes cerámicos, distintos agrupamientos y reordenamientos intencionales de huesos humanos o la quema intencionada post-mortem de algunos cráneos y restos óseos.

Los datos avalan la riqueza de este dolmen tanto en términos cuantitativos como cualitativos: el número de cráneos localizados supera ya el medio centenar y el total de restos humanos alcanza la sorprendente cifra de 12.000, teniendo en cuenta que aún falta por excavar parte del osario. Hasta el momento, ha podido documentarse restos de 65 individuos.

En este sentido, el buen estado de conservación del conjunto óseo ha permitido al equipo recuperar ciertas partes esqueléticas que normalmente no se conservan o aparecen completamente deterioradas –como varios huesos hioides, cartílagos tiroides osificados propios de personas de avanzada edad y huesos del oído como el martillo, yunque y estribo-, así como identificar simplemente ‘de visu’ diversas patologías. Es el caso del cráneo de una mujer mayor –de alrededor de 50 años- que presenta dos perforaciones en las mastoides y que pudo ser intervenida para solucionar problemas de otitis en el oído medio (colesteatoma).

Por otro lado, un rasgo singular de este megalito es la abundancia de restos pertenecientes a individuos infantiles y juveniles, ya que estos grupos de edad suelen presentar una baja representatividad en este tipo de contextos funerarios. Por su parte, el conjunto material recuperado en este yacimiento es muy significativo, con elementos que destacan su singularidad y excepcionalidad, como una importante colección de puntas de flecha, elementos de adorno como cuentas de collar en distintas materias primas o colgantes realizados sobre colmillos de jabalí perforados, algunas cerámicas decoradas, láminas y microlitos geométricos sobre sílex.

Objetivos para 2020 y puesta en valor del dolmen

En la presente campaña, los investigadores tratarán de completar la excavación del primer nivel de osario, documentando detalladamente todas las evidencias de posibles manipulaciones esqueléticas y otras prácticas rito-funerarias, así como las pautas de acceso al sepulcro por sexo y edad. Se intentará además precisar cronológicamente la fase de construcción del dolmen, así como delimitar y excavar su trazado original, entre otros aspectos.

Al margen de los objetivos estrictamente arqueológicos, el equipo quiere afianzar la puesta en valor, promoción y divulgación del dolmen de ‘El Pendón’, con el fin último de transmitir el significado y la relevancia histórica y patrimonial de este monumento y consolidarlo como seña identitaria del municipio de Reinoso.

Para ello, y con el apoyo de la Fundación 3CIN -entidad especializada en la comunicación de la I+D+i-, ha puesto en marcha una campaña de difusión online del dolmen, a través de la recientemente creada web del Instituto de Promoción Cultural Arcadia y de las redes sociales Facebook, Twitter y Youtube. A lo largo de la campaña de excavaciones el equipo narrará sus avances y sus vivencias en un blog y contará su día a día en las redes sociales con el hashtag #DiarioDelDolmen para hacer partícipe del proyecto a toda la sociedad, en una innovadora iniciativa de divulgación digital del patrimonio.

Medio millar de sanitarios y sus familias participan en unas Jornadas de Inmersión en la Prehistoria en agradecimiento a su labor en la pandemia

Un total de 480 sanitarios y sus familias han participado los fines de semana del 4 y 5 de julio y del 11 y 12 de julio en unas jornadas gratuitas de inmersión en la Prehistoria en el Parque Paleolítico Vivo de la localidad burgalesa de Salgüero de Juarros. El objetivo de la iniciativa, promovida por el catedrático de Prehistoria y responsable del Instituto de Promoción Cultural Arcadia de la Universidad de Valladolid (UVa) Manuel Rojo Guerra, ha sido agradecer su ingente esfuerzo y su labor fundamental durante esta pandemia con una jornada de asueto acompañados de sus familias en un entorno único que evoca el pasado.

Los sanitarios participantes han procedido de las provincias de Burgos, Valladolid, León, Zamora, Salamanca, Segovia, Álava y Madrid (más información sobre los centros de procedencia al final de la convocatoria).

En un principio, las Jornadas se iban a celebrar el fin de semana del 4 y 5 julio, pero la gran acogida de la iniciativa hizo que sus promotores la ampliaran también al siguiente fin de semana (11 y 12 de julio), para poder dar cabida a las 480 personas finalmente suscritas.

Para poder disfrutar del Parque con guía y de las actividades de inmersión en la Prehistoria previstas, los asistentes se dividieron en grupos de 25 personas. A partir de las 14 horas, los participantes fueron a la orilla del arroyo que atraviesa el Parque para disfrutar de una comida campestre a cargo de la organización.

El Parque Paleolítico Vivo acoge a grandes herbívoros en peligro de extinción como los bisontes europeos, los uros -y especies afines domésticas-, los caballos tarpanes o los caballos prewalsky, auténticas reliquias del pasado. “El hombre, junto con los cambios ambientales, son la causa del proceso de extinción de estos increíbles animales y es necesario, en estos tiempos más que nunca, conocerles y tomar conciencia de que forman parte de un destino común”, explica el profesor de la UVa, quien detalla que la experiencia que ofrece el Parque “es una llamada a las conciencias a la vez que una apuesta por el desarrollo rural desde el esfuerzo personal y el cariño por la naturaleza”.

Los sanitarios asistentes a las Jornadas también pudieron participar en actividades de pintura paleolítica, tiro con propulsor y con arco y exhibiciones de talla de la piedra y fabricación de fuego con las técnicas más elementales usadas por nuestros antepasados.

Las instalaciones del Parque constan de cientos de hectáreas que garantizaron en todo momento el cumplimiento de las medidas de seguridad y distanciamiento social.

Violencia y muerte en el Neolítico: una masacre en la Cueva de Els Trocs hace 7.300 años

Las campañas de excavación llevadas a cabo en la cueva de Els Trocs (San Feliu de Veri/Bisaurri, Huesca) entre 2009 y 2019, además de numerosos hallazgos arqueológicos, sacaron a la luz restos humanos de, al menos, dos docenas de individuos en los más de 50 metros cuadrados excavados. Bajo la dirección de la Universidad de Valladolid (Prof. Manuel Rojo Guerra), las investigaciones antropológicas son el fruto de una cooperación con las universidades de Krems (Austria), Basilea (Suiza), UAM y el Incipit del CSIC. Nueve de los individuos identificados (5 adultos y 4 niños) se adscriben por cronología y estratigrafía al horizonte más antiguo de la cueva que podemos datar hace unos 7300 años. El resto de individuos es de momentos posteriores y claramente más recientes.

El trabajo, que acaba de publicarse en la revista Scientifics Reports, del grupo Nature, es un estudio exhaustivo de esos 9 individuos del primer horizonte de ocupación de la cueva. Su composición demográfica es ciertamente peculiar ya que está formado por dos grupos de edad; adultos e infantiles. Datos obtenidos a través del estudio de su genoma nos indican que dos de ellos (un varón de en torno a los 30 años y un infantil de unos 6) son padre e hijo. Los otros tres niños tienen madres diferentes cuyos genomas no se han detectado en el resto de huesos humanos de la cueva. Sorprende, igualmente, el alto grado de fragmentación de los restos óseos y su enorme dispersión por la cueva, no existiendo conexiones anatómicas claras, por lo que podemos deducir que dichos restos no se corresponden con enterramientos estructurados.

Lo más sorprendente que ha deparado el estudio antropológico ha sido el hallazgo, en los 9 individuos mencionados, de evidencias de una extrema violencia peri e incluso post mortem; evidencias que son el objeto principal del estudio publicado ahora en Scientifics Reports.

Así por ejemplo, cuatro de los cinco adultos muestran heridas similares de impactos de flecha en el cráneo que, con mucha probabilidad, fueron los causantes de su muerte. Además, todos los individuos, tanto adultos como infantiles, presentan numerosas lesiones por objeto contundente en el cráneo y otros huesos (especialmente los huesos largos), que también pudieran haber provocado la muerte de estos individuos. En los huesos largos de los brazos y las piernas, esta violencia se encuentra a menudo cerca de las articulaciones y ha dado lugar a la ruptura y destrozo de dichos huesos. Por su parte, las características de las lesiones producidas por el impacto de flechas indican que éstas fueron ocasionadas fuera de la cueva y los cuerpos, posteriormente trasladados al interior, donde sufrieron nuevas manipulaciones traumáticas post mortem.

Violencia tras la muerte

En efecto, los patrones de las lesiones son claros en cuanto a la secuencia de la violencia aplicada. La mayoría de los impactos violentos fueron ciertamente infligidos alrededor del momento de la muerte, sin embargo, y debido a la similitud de las huellas de violencia post mortem, éstas pudieron haber formado parte de un ritual de difícil comprensión hoy en día y que podríamos considerar como una “segunda ejecución”.

Se pueden plantear varias hipótesis para explicar por qué se produjo el asesinato de bebés y adultos mayores y el manejo brutal de los cadáveres. Podría haber sido una cuestión de disputas territoriales o de robo de ganado o de mujeres, que se intensificaron hasta tal punto que se produjo una especie de ensañamiento hacia las víctimas. El alto potencial de violencia de los autores y el curso de la masacre así lo sugieren.

¿Quiénes fueron los atacantes?

No se puede determinar con precisión quiénes fueron los atacantes. Según los datos genéticos obtenidos, las víctimas forman parte del elenco poblacional que desde el Oriente Medio aportan los primeros inmigrantes Neolíticos, que se extendieron por toda Europa desde hace 10.000 años. Los perpetradores de la masacre, por su parte, podrían haber sido cazadores-recolectores locales que se sintieron perturbados por las actividades de los pastores neolíticos en su territorio, o bien podrían haber sido grupos agroganaderos rivales, con los que se habrían intensificado las disputas.

La constatación científica de que los ocupantes de la cueva de Els Trocs eran pastores trashumantes sugiere que, con toda probabilidad, el resto de parientes de las víctimas, esto es, los adultos más jóvenes, y los adolescentes, se encontraban en otro lugar en el momento de la masacre, con toda probabilidad en las tierras bajas del Valle del Ebro donde cultivarían los campos que les suministraba el sustento cerealístico (trigo y cebada), presente también en la cueva, y donde toda la comunidad viviría durante los meses de invierno.

Todas las investigaciones llevadas a cabo en la cueva de Els Trocs son el fruto del trabajo y el esfuerzo de un amplio equipo y de la complicidad de numerosas instituciones que desde el 2009 han apoyado, en mayor o menor medida, este proyecto. El Gobierno de Aragón (codirección José Ignacio Royo Guillén), la Excma Diputación de Huesca, la Universidad de Krems (Austria), el MICCIN (La Memoroia del Camino I y II: HAR2009-09027 y HAR2013-46800-P) el proyecto AGRIWESMED del Laboratorio de Arqueobiología del CSIC (Madrid), la FECYT (FCT-2015-9947: La Memoria del Camino), la Asociación Trashumancia y Naturaleza y la Universidad de Valladolid, han sido el sustento económico de todas nuestras actuaciones en la Alta Ribagorza aragonesa.

Referencia

Alt, K.W., Tejedor Rodríguez, C., Nicklisch, N. et al. A massacre of early Neolithic farmers in the high Pyrenees at Els Trocs, Spain. Sci Rep 10, 2131 (2020). https://doi.org/10.1038/s41598-020-58483-9

Fuente: https://www.dicyt.com/noticias/violencia-y-muerte-en-el-neolitico-una-masacre-en-la-cueva-de-els-trocs-hace-7-300-anos