Y el dolmen descansa, altivo, hasta el próximo año

Los dos últimos días de excavación han sido frenéticos, siempre lo son. En primer lugar porque rara es la campaña que, en tal tesitura, no se complica el tiempo y debemos sufrir los rigores atmosféricos. En segundo porque debemos concluir muchas cosas y tomar numerosos datos de registro para el cierre de la excavación, lo que nos obliga a hacer jornadas interminables que casi siempre acaban cuando la noche se nos ha echado ya encima.

Este año no ha sido diferente…¡faltaría más! y hemos sufrido las inclemencias atmosféricas y las premuras de tiempo.

Sin embargo el monumento ha quedado perfectamente protegido a la vez que acondicionado para que desempeñe la función social de divulgar la cultura y ser símbolo de identidad de un pueblo, Reinoso, orgulloso de su pasado prehistórico.

Para ello, los niveles arqueológicos que todavia permanecen intactos en el monumento han sido protegidos de forma eficaz mediante la construcción de un entarimado de madera aéreo (como se aprecia en algunas de las imágenes) que impide cualquier contacto perjudicial con los mismos y la posibilidad de desplazamientos o destrucciones ocasionales. Toda la estructura de madera se ha cubierto con plásticos y sobre ellos hemos dispuesto una gruesa capa de arlita. Es éste un material ligero fácil de retirar y muy adecuado para cubrir estas estructuras dada la dificultad de caminar por él. Como hemos protegido de esta manera descrita toda la cámara funeraria y el pasillo de acceso, la arlita aparece señalando lo que en origen fue la estructura funeraria principal y el visitante puede hacerse una idea visual y rápida de lo que fue el monumento en origen. Creemos que de esta manera cumplimos la doble función de proteger el monumento en su plenitud hasta el próximo año y le otorgamos esa visión divulgadora que tanto cuidamos en todos nuestros proyectos.

Previamente llevamos a cabo una tarea exhaustiva y hasta un poco pesada de registro y topografia general de materiales y estructuras y de consolidadción de perfiles y bloques de arenisca que señalizan simbólicamente la entrada al primitivo recinto megalítico.

En definitiva, tras recoger hasta altas horas de la tarde todo el material, el monumento ha quedado preservado y con un aspecto inmejorable para disfrute de los visitantes. Como se aprecia en la foto de conjunto, no hemos querido dejar el monumento sin señalar en un cartel que se encuentra en proceso de investigación e indicamos la forma de acceder al mismo.

Nosotros estamos satisfechos de nuestro trabajo y del resultado, ahora, el monumento descansa altivo hasta al próximo año para honra de los habitantes de Reinoso que tanto se identifican con el dolmen y con nuestro equipo de investigación.

Insistiendo en refranes castellanos

Pues sí, ¿quién no ha oído que “de bien nacidos es ser agradecidos”? Nosotros, que creemos ciegamente en esta máxima, ahora que estamos a punto de concluir los cuarenta y cinco días de campaña, queremos echar la vista atrás para agradecer todos los esfuerzos que se han hecho y las voluntades que se han aunado para que pudiésemos vivir la Arqueología con mayúsculas; es decir, disfrutar y sufrir en el espacio para penetrar en el tiempo. Solo quienes sentimos auténtica obsesión por investigar el pasado, somos capaces de sufrir y disfrutar al mismo tiempo.

El Ayuntamiento y pueblo de Reinoso (Roberto, Soledad, Sarita, Álvaro, César, Conchi…) entienden y valoran nuestro trabajo, nos facilitan la estancia y hacen de nuestra labor en el dolmen una completa delicia. Llevo cuarenta años excavando casi por toda España y Reinoso es el Ayuntamiento que mejor ha comprendido y aceptado nuestro trabajo de investigación. No solo son el principal promotor del proyecto sino que se sienten completamente identificados con su pasado prehistórico, hasta el punto de considerar el dolmen de El Pendón como un símbolo de identidad colectiva.


La Excma. Diputación provincial de Burgos, a través de su convocatoria anual de intervenciones arqueológicas (excavaciones, divulgación científica, puesta valor, investigación…), es el otro pilar fundamental de sustento financiero del proyecto. No estaría de más que el resto de Diputaciones provinciales de nuestra Comunidad Autónoma tomasen buena nota e imitara esta iniciativa que tanto ayuda a la investigación, conservación y mantenimiento del Patrimonio arqueológico en las entidades administrativas menores.


La Junta de Castilla y León, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural, colabora en el proceso de investigación post-excavación. Habitualmente, la financiación se limita a los trabajos de campo. Sin embargo, comprender que la investigación trasciende mucho más allá del propio yacimiento, especialmente en un monumento funerario como éste en el que se enterraron alrededor de un centenar de personas con rituales muy complejos, es llegar a alcanzar la madurez en la gestión integral de la Cultura en el ámbito de la Arqueología. La visita institucional del Director General de Patrimonio Cultural y del Jefe de Servicio de Innovación y Difusión, a quienes acompañó el Delegado Territorial de la Junta en Burgos, ha supuesto el reconocimiento por parte de los gestores administrativos del esfuerzo de todo el equipo y el compromiso de apoyar firmemente la investigación integral que llevamos a cabo.


Desde hace ya años, toda la actividad de mi equipo de investigación está apoyada por entidades y empresas que aportan su ayuda en forma de productos y bienes que hacen el trabajo mucho más agradable a la vez que nos liberan de importantes gastos en alimentos y medios materiales. Nunca agradeceremos lo suficiente su ayuda y su fidelidad en nuestra tarea científica y a ellos queremos hacer un agradecimiento especial.

Embutidos La Hoguera nos suministra sus productos de calidad que consumimos diariamente en los almuerzos, El grupo Mahou-San Miguel nos aporta la bebida imprescindible en esta época veraniega de calor asfixiante tanto en cerveza como, sobre todo en agua de su marca Solán de Cabras y Cafés Bou es el estímulo necesario para empezar las largas jornadas de arduo trabajo y revitalizarnos en las sesiones vespertinas. Este año, hemos contado también con la colaboración inestimable de Tomás Bodero quien nos ha facilitado el material de trabajo adecuado para la protección de nuestras manos (distintos tipos de guantes para cada actividad), así como nos ha provisto de guantes higiénicos tan importantes y utilizados en estos tiempos. Tampoco nos queremos olvidar de la ayuda concedida por la Fundación PALARQ para realizar varias dataciones radiocarbónicas del monumento.


Para todos ellos nuestro reconocimiento, nuestro agradecimiento y el compromiso de que el esfuerzo de todo el equipo irá encaminado a la realización de un trabajo pulcro, científico y con un compromiso claro por la divulgación y la socialización de la cultura.

Un sol de justicia y preparativos para la consolidación de las losas de arenisca que señalan la entrada del corredor

Esperando la “cacareada” bajada de temperatura, llevamos dos días con un sol de justicia. En una zona elevada, sin protección, y sin viento (hasta los aerogeneradores han cesado su producción), el sol se hace asfixiante y quema hasta el espíritu aguerrido, y un poco alocado, de nuestro equipo ante las inclemencias atmosféricas.

Al margen de comenzar a pergeñar el cierre de la campaña y plantear la estrategia para dejar el monumento listo hasta la próxima campaña, hemos seguido muestreando mandíbulas para futuros análisis genéticos. En concreto, hemos extraído, no sin dificultad, el segundo premolar y el primer molar de un individuo infantil de unos 10 años, al que le asomaba el segundo premolar retirar el diente respectivo. Es ésta una tarea difícil en muchas ocasiones por los problemas que plantean algunas raíces divergentes para su extracción.

Yago y Piyi han estado dos días realizando un trabajo finísimo, de restaurador propiamente dicho. Con instrumentos de dentista, han limpiado brizna a brizna todo resto de tierra sobre las lajas de arenisca que señalan la primitiva entrada al corredor del monumento. Una vez completada esta tarea, hemos rociado los bloques con acetona, como nos han aconsejado profesionales, con el fin de abrir los poros de la piedra para que penetre un producto consolidante que aplicará la empresa AIBUR, especialista en este tipo de trabajos. Trabajo fundamental para evitar el deterioro galopante que las raíces han provocado en la deleznable arenisca y que los cambios atmosféricos acrecientan día a día.

Rectificar es de sabios

Un refrán castellano reza que rectificar es de sabios. Nosotros no somos sabios, evidentemente, pero sí rectificamos. En la última entrada al blog publicamos que la moneda que hallamos junto al túmulo de El Pendón eran dos maravedís de Felipe III. Gracias a la ayuda de nuestro colega Alberto Martín Esquivel, tenemos que decir que definitivamente la moneda es una Blanca de cobre de Felipe II (1556-1598) de la ceca de Burgos. A/ Anagrama de Felipe II; R/ B sobre punto y menguante sobre punto a los lados del castillo, (Cal.792). Esta es la catalogación de la moneda y en una de las imágenes se puede observar un paralelo de moneda similar.

 El hallazgo que nos ocupa últimamente en el dolmen es el recipiente cerámico completo que estaba cubierto con una piedra arenisca al lado de la pira funeraria. Lo cierto es que se encuentra excesivamente fragmentado por el aplastamiento que ha sufrido tanto por el cierre de arenisca como por la presión del resto de sedimento pétreo. Pero se nos antoja un hallazgo excepcional y por ello estamos teniendo todavía más cuidado de lo habitual para poder extraerlo lo más completo posible. No obstante hemos retirado sendos fragmentos del borde, panza y fondo para llevar a cabo un completo análisis de contenidos pues estamos convencidos de que contuvo algún líquido que formó parte del banquete ritual que se realizó en torno a la pira funeraria, al cierre del monumento y al cambio de funcionalidad de la tumba. Se trata, por una primera y sumaria apreciación, de una cerámica de no muy buena calidad y cocción deficiente en atmósfera reductora  lo que causará problemas a la hora de su restauración que, confiemos,  realice algún restaurador/a de la administración.

Por otra parte, encaramos nuestra última semana intentando resolver algunos de los últimos enigmas que nos han surgido en el proceso de excavación. Por ejemplo, la presencia en el sector oriental de la entrada al pasillo original de lo que creemos es parte del túmulo o, al menos, la coraza exterior del mismo intacta. Se puede observar este detalle en algunas de las fotografías adjuntas.

Orientación del monumento megalítico

Ayer recibimos la visita de Fernando Galilea y Arantza García emocionados por las noticias que estaban recibiendo sobre nuestros trabajos en El Pendón. Fernando Galilea ha trabajado sobre determinados aspectos del megalitismo vasco y ahora está fascinado con las orientaciones astronómicas de los monumentos megalíticos hasta tal punto que recorre nuestro país y buena parte de Europa visitando y midiendo las orientaciones de una buena cantidad de dólmenes. Aprovechamos la ocasión para medir la orientación del corredor en nuestro monumento y el resultado fue 130º exactos, lo que coincide, también exactamente, con el solsticio de invierno. Dicha orientación es similar a las de otros monumentos megalíticos sobre los que realicé mi Tesis Doctoral en la Lora burgalesa como las Arnillas en Moradillo de Sedano (127º), La Cabaña en Sargentes de la Lora (119º) o la Cotorrita en Porquera de Butrón (112º). La realidad es que la mayoría de los monumentos peninsulares tienen esta orientación sureste coincidiendo con el solsticio de verano la graduación más próxima a los 90º y con el de invierno si se acerca a los 130º. Este hecho obedece, para muchos investigadores a una voluntad manifiesta de los constructores de cada tumba a orientar el corredor del monumento, por tanto la entrada al mismo, hacía la salida del sol en la época de construcción del mismo, ya sea verano o invierno. Sin embargo, en otras ocasiones y según otros investigadores, los monumentos se alejan de este tipo de orientaciones y sus ejes apuntan hacia determinados elementos señeros del paisaje. En este caso, resulta paradigmática la coincidencia del eje de la Cueva de Menga con la  Peña de los Enamorados en el conjunto dolménico de Antequera.

En nuestro caso resulta también curioso cómo la propia orientación del corredor a 130º coincide no solo con el solsticio de invierno, sino también exactamente con la posición de la cima del monte San Lorenzo (2.271 metros), la altura más elevada de la Sierra de la Demanda que obra de pintoresco escenario del territorio que se divisa desde el monumento. Cuál fuese la intención de los constructores de nuestro megalito no podemos asegurarlo, aunque la coincidencia podría haber sido buscada.

En otro orden de cosas desde la última entrada a nuestro blog hemos realizado otra planta fotogramétrica de toda la superficie excavada y una topografía completa del estado de la cámara y corredor. Seguimos limpiando todo el conjunto de cráneos que apareció tras el bloque de piedra extraído de la cámara. Hemos identificado también definitivamente la moneda hallada en la limpieza del túmulo que corresponde a un maravedí de Felipe III que reinó en España desde 1598 a 1616, correspondiente a la ceca de Burgos. Varios hallazgos arqueológicos muy interesantes como cuentas de collar de huesos y piedras semipreciosas (variscitas o crisotilos) y un magnífico microlito geométrico en forma de trapecio con las truncaduras cóncavas.

Intensa semana y expectativas interesantes

La retirada del enorme bloque que aún quedaba en la cámara dejó al descubierto, como esperábamos, un testigo fiel de toda la extensa biografía por la que ha pasado el monumento desde que comenzó su utilización. Los delicados trabajos de Sarita y de Sonia han puesto al descubierto toda la estratigrafía que ocultaba identificándose perfectamente los 3 niveles de restos humanos que se corresponden con otras tantas fases de uso de la tumba hasta su clausura definitiva y espectacular.  Cada una de las diferentes fases parece  concluirse con el sellado intencionado de cada nivel por medio de piedras de mediano tamaño y en el último nivel de deposición con un sellado por medio de areniscas rojas muy deleznables que parecen distribuirse no sólo por la cámara sino también, por buena parte del corredor. En una de las imágenes adjuntas se puede observar la pulcritud del proceso de excavación y la identificación de uno de los conjuntos de cráneos que, celosamente, guardaba el bloque retirado.

La excavación en el resto de la cámara ha proseguido su ritmo con algunas sorpresas como han sido la identificación de algunas conexiones anatómicas de brazos y pies en el sector oriental de la misma. Es curioso comprobar cómo estas conexiones son prácticamente las únicas observadas en el interior del recinto funerario principal y coinciden con el primer horizonte de deposición siendo, por tanto, una evidencia indirecta del proceso de reducción de cadáveres observado en los siguientes horizontes funerarios. Por otra parte, los hallazgos arqueológicos en este nivel original se circunscriben a cuentas de collar de hueso o diminutas arandelas de pizarra como se aprecia en una de las fotos. Piezas, en todo caso, habituales en los contextos megalíticos más antiguos.

Dos frentes más tenemos abiertos en el trabajo arqueológico del monumento; la excavación completa del primitivo pasillo que está deparando sorpresas interesantes como son la identificación del relleno de las huellas del original trazado de los ortostatos del pasillo con piedras de pequeño tamaño y la ampliación del sector excavado al este del propio pasillo para registrar completamente la afección  de furtivos y dotar de mayor monumentalidad a la visita del dolmen.

El resto de la actividad ha sido la documentación fotogramétrica de todo lo excavado y diferentes plantas de cámara y pasillo y el excelente trabajo de Piyi con la vasija cerámica completa que hemos localizado en la confluencia cámara/corredor junto a la pira funeraria y que no dudamos estaría en relación con el banquete ritual que se debió celebrar con ocasión dela clausura de la tumba. Los análisis de contenidos y de residuos de todo el contenido y sedimento del entorno se nos antojan muy interesantes y reveladores de los secretos que el hallazgo encierra.

Una semana sumamente productiva

A lo largo de la semana hemos compaginado la divulgación con el trabajo de excavación. De hecho, como indica el título de la entrada, ha sido una semana sumamente productiva: hemos concluido la excavación de la última (esperemos) planta de osario en la cámara y la hemos documentado perfectamente para su levantamiento fotográmetrico.

Hemos extraído parte de los huesos que rodeaban el último gran bloque del corredor que todavía quedaba en el interior de la cámara y bajo él hemos hallado una preciosa punta de flecha losángica, justo debajo de una mandíbula perfectamente conservada, como se aprecia en una imagen.

Hemos acabado de delimitar todo el sector del túmulo que hemos limpiado y aparece un perímetro de enormes bloques formando un anillo pericameral. Levantamos un amontonamiento de piedras que presumíamos moderno y, en efecto, hallamos variado material moderno y no tan moderno, como dos maravedíes de Felipe II de la ceca de Burgos de en torno a 1565 como una prueba más del halo místico del dolmen a lo largo de los siglos.

Pero el acontecimiento de la semana giró en torno a la extracción del enorme bloque de piedra que todavía quedaba en su interior. Llevaba varios días soñando con ello y cuando el jueves por la tarde César Zuñeda con su máquina Manitou se acercó hasta el dolmen para proceder a su retirada, yo estaba más nervioso que de costumbre…y no sé por qué. De la forma más lógica extrajimos la piedra con unas cinchas y un mínimo esfuerzo que dejamos a la máquina. Fue un momento intenso y lleno de expectación también por descubrir la estratigrafía que se escondía tras el bloque ya que presumíamos que se nos aparecería toda la secuencia completa de la biografía de uso de la cámara.

Y en efecto, el bloque había sellado, para mostrarnos en este preciso momento como una fotografía del tiempo, los distintos niveles de osario separados por lechos de piedra que habrían ocultado cada una de las remodelaciones de la cámara. Y ante nosotros observamos tres lechos de huesos separados por piedras entre los que pudimos observar hasta 6 cráneos como se identifican en una de las fotografías.

También se completó la planta de caliche con huesos que se extiende a lo largo de todo el pasillo. Los próximos días prometen sorpresas…

Visita institucional, música étnica y documentales para La 2

Esta semana pasada ha sido verdaderamente intensa. El miércoles comenzamos la grabación de varios documentales para el programa de La 2 de TVE ‘La Aventura del Saber’ en su sección de ‘El Túnel del Tiempo’. El equipo dirigido por Adrián Paredes Galiano con Enrique Bravo en el sonido y Antonio Urrea a la cámara, ha compartido con nosotros tres días en los que hemos intentado realizar un buen trabajo de divulgación del dolmen de El Pendón y de la localidad de Reinoso donde se ubica.

Los documentales mostrarán la peculiar ubicación topográfica del monumento, su azarosa biografía, su proceso de clausura y cambio de uso y todo el trabajo de documentación tan exhaustivo que estamos llevando con nuestra excavación en la que cada hueso es único e irrepetible y tiene una historia milenaria que intentamos desvelar.

Con objeto de que todo el mundo comprenda el proceso sufrido por el monumento a lo largo de su uso y clausura, hemos inaugurado y grabado detenidamente dos increíbles maquetas realizadas por Juan Villa que recrean perfectamente el monumento en origen y el estado actual del mismo. Dichas maquetas permanecerán expuestas en la torre de la Iglesia de Reinoso, recién restaurada, y cuyo nivel superior contará con información detallada y recreación del pasado prehistórico de la localidad, centrado especialmente, en los hallazgos de El Pendón. En unos meses podremos visionar los documentales y disponer, por tanto, de una excelente herramienta de divulgación científico-patrimonial.

Pero la actividad frenética de la semana tuvo su culminación el viernes día 7. El Director General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, D, Gumersindo Bueno, acompañado por el Jefe de Servicio de Investigación de dicha Dirección General, D. Jesús Mª del Val y el Delegado Territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos, D. Roberto Saiz, realizaron una visita institucional a nuestro monumento megalítico y aprovecharon para conocer el Patrimonio intervenido a instancias del propio Ayuntamiento de Reinoso.Previa bienvenida por parte del alcalde de la localidad D. Roberto Zuñeda Vilumbrales, el arquitecto D. Oscar Adrián Dosío presentó la restauración de la torre de la iglesia y el edificio anejo dedicado a servicios múltiples para el pueblo. Ciertamente nos sorprendió la construcción ecológica que han logrado construir y el servicio que prestará a la localidad incluido el de elemento de divulgación patrimonial.

Posteriormente, presentamos las maquetas del dolmen en la planta tercera de la torre e inmediatamente toda la comitiva se dirigió al dolmen para visionar el monumento “in situ”. La explicación, ofrecida por los codirectores del proyecto, Manuel Rojo Guerra y Cristina Tejedor Rodríguez, causó una enorme sensación a juzgar por las preguntas y el interés de los ilustres visitantes, a pesar del calor de justicia que caía sobre nuestras cabezas.

Pero el momento más emotivo estaba todavía por llegar. A las 20,30 horas, cuando el sol estaba comenzando a decaer y densas nubes amenazaban tormenta, prácticamente todo el pueblo y todo el equipo de investigadores nos trasladamos al dolmen para asistir a un concierto de música étnica. Creo que sobran las palabras ante la belleza del escenario que formaba el propio cielo amenazador, el arcoíris, los rayos … y el dolmen…que acompañaban los compases melódicos del dúo Djara Djara. Os dejo un par de breves videos para que podáis rememorar el momento y observar la belleza y grandeza del momento.

Sin duda fue un evento de plena inmersión en el pasado y una identificación de Reinoso y sus gentes con nuestro equipo de arqueólogos que desentrañan un pasado con el que cada vez se sienten más identificados.

Avanzando con buen pie, y buena «mano»

Los trabajos en el dolmen de El Pendón prosiguen sin mayores sorpresas ni sobresaltos y el ritmo de trabajo es bueno. Hemos concluido la limpieza y delimitación del sector oriental de todo el túmulo conservado. Justo en ese sector hemos comprobado cómo de forma artificial, entendiendo por tal un añadido reciente, el diámetro del mismo se había recrecido por aportaciones y echadizos modernos. En realidad se trataba de una buena acumulación de piedras entre las que hemos recogido materiales modernos, algunos pintorescos como un cartucho de espiga tipo Lefaucheux que se usó desde mediados del siglo XIX hasta mediados del siglo XX para escopetas de caza de cañón fijo.

La limpieza y retirada de todo ese cúmulo de piedras ha dejado al descubierto todo el anillo pericameral cuya base está formado por enormes bloques de caliza y su alzado, a modo de escamas de pescado, con piedras más pequeñas bastante bien trabadas. Hemos procedido a realizar toda la fotogrametría del sector tumular y a una exhaustiva documentación fotográfica incluyendo “vistas aéreas a lomos de escalera” como se puede apreciar en algunas de las imágenes que presentamos.

La marcha de la excavación del osario en cámara sigue su curso a buen ritmo aunque la densidad de huesos y la desconexión anatómica de los mismos hace que el avance sea mucho más lento ya que Sarita y Sonia tienen que hacer auténticos rompecabezas en el propio campo de trabajo a la vez que el esfuerzo por documentar todo perfectamente ralentice la extracción de los huesos.

Como detalle pintoresco y bastante interesante cabe resaltar que “Piyi” ha realizado una excavación de lujo de una mano en perfecta conexión anatómica pero con los dedos completamente contraídos. Se hallaba en el borde de la pira funeraria en la unión cámara/corredor y la peculiar disposición de los huesos propios de la muñeca y falanges nos está indicando que dicha parte del cuerpo debió quemarse cuando aún conservaba músculos y tendones pues la exagerada contracción de los dedos debió ser el resultado de la afección por el fuego de dichas partes blandas. No se nos había escapado esta circunstancia en otras partes en conexión anatómica de la propia pira funeraria, como un pie completo, lo que hace más tétrica la imagen que se nos presenta de la pira funeraria con la que se clausuró la tumba como tal.

En otro orden de cosas, la verdad es que este año las visitas a la excavación han aumentado exponencialmente y raro es el día que no tenemos 3 ó 4 grupos de personas (más o menos numerosos) que se interesan por los resultados de nuestra excavación. Sin ningún problema atendemos a todos y les brindamos todo nuestro conocimiento y entusiasmo hacia nuestro trabajo. Pocas dudas hay de que la divulgación de la ciencia interesa a la población en general y es una obligación que asumimos con sumo gusto, la de compartir los resultados de nuestra investigación a la gente que, con sus impuestos, facilita nuestro trabajo… aunque sea de forma bastante precaria.

Jueves de laboratorio y el hallazgo de un añadido moderno en el túmulo

Mientras el resto del país está padeciendo una ola de calor de cierta consideración, aquí, en el dolmen de El Pendón, mantenemos el tipo incluso con un poco de frio por la mañana y a última hora de la tarde. La ubicación topográfica del monumento se halla sobre la culminación de la paramera al sur del núcleo de población, sobre un ligero promontorio donde el aire sopla y sopla…parece que es el lugar donde da la vuelta y como se demuestra en las fotografías a última hora de la tarde se forman unas tormentas de cuidado.

Este año dedicamos los jueves al trabajo de laboratorio. Se trata de una labor esencial en el devenir arqueológico pues las financiaciones suelen cubrir solo el trabajo de campo mientras que el posterior estudio y trabajo de laboratorio debe abordarse con otros fondos que casi nunca logramos obtener. Por esa razón todo el trabajo que llevemos adelantado obra en favor del éxito de la propia investigación y de la posibilidad de obtener resultados que, de otra manera, tardarían años en ver la luz.

Todo el equipo se afana en las labores propias de registro, limpieza, siglado, inventariado del material y poner al día la documentación fotogramétrica de estructuras, plantas y secciones.

Como trabajo arqueológico propiamente dicho en el dolmen destacamos la limpieza de todo el sector oriental del túmulo, lo que está justificando sobremanera esta tarea tan dura y, por momentos tediosa. Y ello es así porque estamos descubriendo que existe un añadido moderno en todo el sector sureste que llega hasta el metro y medio de diámetro y que corresponde a labores de destrucción del túmulo en épocas recientes dados los hallazgos de fragmentos de suelas de zapatos con clavos y vidrios.

En ese lugar, las piedras están complemente sueltas y la tierra se introduce entre los intersticios dificultando la tarea de limpieza. En todo caso, una vez que registremos este evento como una UE diferente y documentemos todo el añadido, procederemos a retirar las piedras hasta dejar el perímetro original de lo que queda del túmulo en ese sector. De esta manera tendremos perfectamente delimitado todo el perímetro tumular lo que nos ayudará en la tarea de consolidar y ambientar todo el conjunto en aras a otorgarle una función social basada en criterios científicos.